Hermandad de la Aurora

María Stma. de la Aurora

Hermandad de la Aurora

María Stma. de la Aurora

La Imagen de María es una Dolorosa de vestir de finales del S.XVII, de tamaño natural y de autor desconocido.

Su advocación viene heredada de la primitiva imagen de La Aurora, Titular de una asociación rosariana que disfrutó de un notable auge en la parte baja del barrio, el cual la hermandad trató de rescatar desde los primeros años de su fundación. Lo cierto es que aunque, con bastante probabilidad, no fuese esta la dolorosa de aquellas épocas, se nos hace difícil relacionar tan castiza advocación con cualquier otra imagen hoy día; no en balde esta Virgen es «Aurora» desde hace más de 60 años.

La imagen de María es sin duda bella y singular. Un ejemplo de tal singularidad es la policromía de la misma, mate y no brillante como era el uso de la imaginería barroca granadina de finales del XVII y principios del XVIII con la pretensión de aportar mayor naturalidad y realismo; presenta lágrimas acabadas en resina y no cristal y su actitud no es la arquetípica de «mater dolorosa» sino más bien de entereza ante el dolor; es un logradísimo gesto de contención de las lágrimas, que de otra forma rodarían a pares por su rostro, ya que sus ojos están inequívocamente henchidos por la pena.

La original disposición de las cejas, que La dotan de una gran expresividad, unida a la naturalista policromía antes mencionada dotan al rostro de La Aurora de un sin par realismo, sobre todo en la precisa distancia que separa a la Imagen del fiel, subida en su paso de palio… parece que estuviese pensada para tal fin desde su creación.

En lo devocional, es indudable que el gesto de dignidad ante la adversidad dota a la Virgen de una tremenda fuerza y personalidad, creando un sentimiento especial entre sus devotos, que ven en Ella la regia estampa de María Madre, sobrepuesta y confiada en la Salvación de su Bendito Hijo y, por ende, de toda la humanidad.

La venerada imagen de la Virgen de la Aurora fue coronada canónicamente en la Santa Iglesia Catedral el 8 de Mayo de 2011, y en el decreto de coronación procedente de la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano, se le atribuyó la denominación de María Santísima de la Aurora del Albayzín, uniendo así de forma oficial y definitiva, a la Madre con su barrio.